Naturaleza muerta
2017
Instalación

“El arte no es otra cosa que el trabajo sobre su concepto, la determinación de lo que es y debe ser el arte. (...) El arte amplía el concepto de arte disolviendo los límites a su otro que lo limita.”
Marcus Steinweg

“Naturaleza muerta” consiste en el desmontaje de una pintura. La instalación (a través de la que se exhibe este desmontaje) descompone los diferentes elementos que la integran —tela, bastidor, cartón, marco— y los exhibe como elementos independientes, desnaturalizando su rol en la construcción material de la pintura. Una luz potente ilumina desde el frente a la pintura, cuyo artefacto a la vez impide verla en su totalidad, pero revelando por detrás, su proceso oculto de producción.

La instalación se establece bajo una práctica de ordenamiento institucional que a la vez habilita esta dimensión antagónica de la imagen, utilizando recursos asociados a la conservación de arte pero con otro fin. En la mesa se incluye además un listado de los elementos que componen la nueva obra generada, como una suerte de nueva apertura deconstructiva. ¿Cómo se ven estos elementos al ser arrancados de su lugar “natural” y mostrados en un nuevo sistema de relaciones? ¿Cómo se ve una obra de arte o una imagen? ¿Son las obras nociones fijas o herramientas? ¿Cómo esta visión incide en nuestra interpretación de la historia o las historias?

Todo concepto implica una política subyacente ya que impone una forma de lectura por sobre otras y suprime a aquellas que disienten con esta. Los espacios en donde las formas de ver son unívocas, en los que la calma y la coherencia predominan, son en los que la violencia que se ejerce es mayor. La deconstrucción, como operación simbólica, permite emerger otras posibles lecturas sobre la realidad que nos rodea, admite visibilizar otras estructuras de pensamiento.

En “Naturaleza muerta” la pintura es desmontada, deconstruida, fragmentada. Implota, y al hacerlo deja rastros de los conflictos presentes en su construcción, en su exhibición y en su circulación. Le permite, sin embargo, explorar afirmativamente una zona de intemperie e indeterminación, desterritorializando o descodificando para establecer nuevos lazos territoriales, y enfrentar al monumento de un tiempo y una cultura, consigo mismo.